La reforma impositiva pone un límite patrimonial al Monotributo y aplica un 15% a las personas físicas que venden inmuebles

El texto de la reforma establece que quienes tengan un patrimonio superior a tres veces el piso en el impuesto a los bienes personales ($ 950.000 x 3 = $ 2.850.000), no pueden ser monotributistas.

De acuerdo a esta información este límite no es un tema menor, ya que aquellos que dejen de estar en el régimen simplificado (monotributo), deberán presentar la declaración jurada del IVA todos los meses y afrontar impuesto a las ganancias.

La iniciativa también excluye del monotributo a las sociedades de hecho. Y se reducen las unidades de explotación a un máximo de dos para permanecer en el régimen.

Con respecto a la venta de inmuebles se grava la utilidad y la tasa será del 15 %. Es aplicable para personas físicas y regirá solo para inmuebles adquiridos a partir de la reforma. Para determinar la utilidad se deberá considerar el costo actualizado. En la actualidad la venta de inmuebles esta alcanzada por ganancias para personas físicas, solo si existe habitualidad (es decir que el redito se realice en forma periódica).

También se crea la Unidad de Valor Tributario (UVT), una especie de uva fiscal, que servirá para la actualización de normas de manera periódica y automática en base a la evolución del Índice de Precios Mayoristas, nivel general.

Lineamientos de la Reforma Tributaria:

  • Reducir en un plazo de cuatro años la alícuota del impuesto a las ganancias de 35% a 25% para ganancias que no se distribuyan.

– Un régimen de devolución acelerada de saldos de IVA para inversiones de largo plazo que subsane la distorsión que actualmente genera el impuesto.

– Implementación gradual (en cinco años) de un Mínimo no Imponible (MNI) para contribuciones patronales, con el cual los primeros $12.000 de remuneración bruta no pagarían estas contribuciones.

– Aumentar gradualmente hasta 100% el porcentaje del ICDB (incentivos a la concentración geográfica) que pueda pagarse a cuenta de ganancias. Se trabaja en acuerdos con las provincias para que reduzcan gradualmente las alícuotas de los impuestos a los ingresos brutos y a los sellos.

– Gravar la mayor parte de las rentas financieras actualmente exentas, con tasas del 15% para las colocaciones en UVA/CER/moneda extranjera y 5% para las colocaciones en pesos, con un mínimo no imponible para preservar a los pequeños ahorristas.

– Eliminación del impuesto a la transferencia de inmuebles (ITI) e introducción de un impuesto a la ganancia de capital realizada con la venta de inmuebles no destinados a casa-habitación.

– Reducir los impuestos que gravan productos electrónicos, que hace tiempo dejaron de ser artículos de lujo y se utilizan en casi todas las actividades productivas.

– Reducir los impuestos para los vehículos de gama media y aumentarlos para los de alta gama.

– Desincentivar el consumo de productos perjudiciales para la salud a través del aumento de impuestos a las bebidas alcohólicas y bebidas con azúcar agregado.

– Modificación del impuesto a los combustibles para que este dependa de la cantidad de dióxido de carbono emitido. El impuesto afectará al principio a combustibles líquidos y de 2020 en adelante se aplicará también sobre gas natural, GLP y carbón.

Mg (Cr.) Daniel Alderete

CEO Nor Sur Consulting